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CUICUILCO

cuicuilcoEl parque arqueo ecológico de Cuicuilco, alberga los restos de una pirámide de los primeros habitantes del Valle de México que se desarrollaron a lo largo de 600 años desde el 700 a.c., y que declino debido a las erupciones volcánicas del volcán Xitle, que ocurrió a finales del siglo IV.

La cultura de “Los Cerros” como llaman los arqueólogos a esta parte de la cuenta de México, provino de asentamientos Otomíes que se volvieron sedentarios e incluso desarrollaron obras hidráulicas de las que quedan restos en el vecino cerro de Zacatepetl. Se calcula que Cuicuilco llegó a tener una población de más de 20 mil habitantes y que la migración de estos ayudo al crecimiento y fundación de Tenochtitlán. Cuicuilco, cuyo nombre es traducido como “Lugar de Canto y Danza” está dedicado a Huehueteótl “Viejo Dios del Fuego”.

Entre los vestigios del lugar se encuentra una pirámide de base circular en su parte más baja se encuentra una construcción formada de lajas. En su interior se conservan dibujos de rojo cinabrio. Cuenta con un museo de sitio y una serie de senderos en que el visitante puede apreciar entre las formaciones volcánicas plantas características de la zona. Cruzando la Avenida de los Insurgentes se encuentra la villa olímpica en la cual se localizan más ruinas descubiertas durante la construcción del complejo para albergar a los participantes de los Juegos Olímpicos de 1968.

MUSEO ANAHUACALLI

ANAHUACALLILa Casa de Anahuac (nombre con que se nombraba el valle de México), fue proyectada en 1964 por Diego Rivera como museo estudio. Edificio piramidal construido con piedra volcánica, posee elementos arquitectónicos mayas y toltecas, los techos están decorados con mosaicos, técnica que Rivera exploró durante los últimos años de su vida. Se exhibe la colección privada más grande de piezas prehispánicas integradas por figuras de Tlalilco, vasos ceremoniales y máscaras de Teotihuacán, guerreros de la cultura de Occidente y caritas sonrientes totonacas entre otras piezas.

En el estudio del pintor están en exhibición bocetos de sus murales, cuadernos de trabajo y pinturas de caballete. Cada noviembre se monta una espectacular ofrenda de Día de Muertos.

MUSEO ARQUEOLÓGICO XOCHIMILCO

XOCHIMILCOSe inauguró el 22 de marzo de 1980, en lo que fuera la antigua planta de bombeo de agua de finales del siglo XIX. Ahí se exhiben unas seis mil piezas encontradas en la zona.

Muy cerca, en el barrio de Santa Cruz Acalpixca, se extiende una zona arqueológica en la que hay vestigios prehispánicos descubiertos a fines del siglo XIX. Muchos de ellos se encuentran cubiertos pero se pueden apreciar restos de lo que fue un importante centro ceremonial, un observatorio, un adoratorio y habitaciones sacerdotales. Especialmente interesantes son las doce piedras talladas con motivos cosmogónicos. Se dice que en el cerro de Cuilama los xochimilcas realizaban cada 52 años la ceremonia del Fuego Nuevo, la cual también se realizaba en el Cerro de la Estrella en Iztapalapa.

MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y ETNOGRAFÍA

MUSEO NACIONAL DE ANTROPOLOGÍA Y ETNOGRAFÍASu construcción comenzó en febrero de 1963 y fue inaugurado el 17 de septiembre de 1964 por Adolfo López Mateos, entonces presidente de la Republica. Cuenta con 44,000 m2 cubiertos y 35,700 m2 de áreas descubiertas. En su realización intervinieron expertos museógrafos, antropólogos, arqueólogos y artistas plásticos. Por su colección, tamaño e instalaciones ha sido considerado el museo más importante del mundo en su género.
Contiene once salas de arqueología y once de etnografía dispuestas de manera cronológica y cultural.

El museo alterna interiores y exteriores ya que cada una de sus salas es por si misma un museo. Tiene, además, tres auditorios, biblioteca, área audiovisual, sala de exhibiciones temporales y área de compras.

De las once salas inferiores las dos primeras (Introducción a la Antropología y Poblamiento de América) son complementarias, las otras nueve pueden visitarse en cualquier orden.

SAN PEDRO DE LOS PINOS MIXCOAC

SAN PEDRO DE LOS PINOSDurante el periodo Posclásico 900 a 1521 d.c. aquí se veneraba al dios Mixcoatl Serpiente de Nube, en náhuatl, y origen de la voz Mixcoac, que es el nombre del barrio que comienza a partir de este punto. Era un palacio-templo muy concurrido principalmente por danzantes y músicos del altiplano.

Cuenta con un gran cuarto de forma rectangular hacia la parte sur, la plataforma, donde se celebraban las ceremonias, y la tina de baño, al suroeste del sitio. Actualmente el Centro Cultural la Pirámide cuenta con tres talleres, un foro y un teatro con capacidad para 156 personas sentadas. Se presentan diferentes espectáculos como danza y recitales musicales, con temas políticos, sociales o civiles.

TEMPLO MAYOR

TEMPLO MAYOREl espacio arqueológico conocido como Templo Mayor, corresponde a los vestigios del antiguo México, recinto sagrado o centro ceremonial de Tenochtitlán. Mexi era una de las advocaciones del dios tutelar de los mexica y habitaba ahí: México significa “Lugar de Mexi”. La labor arqueológica ha revelado siete distintas etapas o capas de la que llegó a ser una pirámide de 40 m de altura hacia el año 1480, cuando gobernaba el tlatoani Tizoc. Esa estructura fue la que vieron –y después demolieron- los conquistadores españoles.El Museo del Templo Mayor fue inaugurado el 12 de octubre de 1987, bajo el proyecto arqueológico a cargo del maestro Eduardo Matos Moctezuma, que continuo esa labor –además de dirigir el Museo- hasta 2002.

En sus ocho salas exhiben miles de piezas de la colección. En el vestíbulo se encuentra una maqueta monumental que muestra la reconstrucción hipotética del centro ceremonial. De Tenochtitlán. La primera sala se dedica a exposiciones temporales. La número dos tiene por temas “Ritual y sacrificio”, la tres, “Tributo y comercio”, la cuatro “Huitzilopochtli” y “Coyolxauhqui”, la cinco “Tláloc”. La seis, “flora y fauna”, la siete “Agricultura, y la ocho, “Arqueología histórica”.

TEOTIHUACÁN

TEOTIHUACÁNLos mexica conocieron la ciudad siglos después que fue abandonada, saqueada e incendiada. Podría decirse que cuando los mexica llegaron al Altiplano, Teotihuacán ya era una zona arqueológica, si bien cabe aclarar que muchos de los pueblos que poblaban el valle eran descendientes de los antiguos teotihuacanos. Hay muchas fuentes históricas y legendarias que se refieren a la construcción de la ciudad y suposterior abandono, pero se sabe que su periodo se ubica entre los años 100 a.e. y 750. El estudio riguroso y sistematizado del valle de Teotihuacán se inició a principios del siglo XX y tuvo sus mayores logros con las investigaciones de Manuel Gamio a partir de 1917.

Puede deducirse - por los temas y motivos decorativos plasmados en su pintura mural- que el pueblo teotihuacano fue teocrático. En su momento de mayor esplendor, la ciudad abarcó cerca de 20 km', en los que se erigieron construcciones residenciales, habitacionales y sacerdotales que albergaron aproximadamente a 200 mil personas. En ese tiempo, Teotihuacán era el centro poblacional más importante de Mesoamérica. La exploración y estudio de la zona continúa hasta la actualidad. El descubrimiento más reciente, en la segunda mitad del año 2002, fue una estructura que, piensan los arqueólogos, pudiera ser una tumba real en la Pirámide de la Luna.

TLATELOLCO

TLATELOLCOXaltelolco significa “Monte de arena”. En la historia oficial de los antiguos mexicanos se decía que el asentamiento fue fundado sobre un islote vecino al de Tenochtitlán, por miembros de un calpulli o grupo de la misma etnia y procedencia que los mexica, de quienes disintieron cuando se asignaron los espacios en el primer islote. Tal versión obedecía probablemente a una estrategia política para mantener la lealtad de los tlatelolcas, como habitantes de una ciudad hermana de Tenochtitlán.

Los hallazgos arqueológicos señalan que el asentamiento ya existía en el siglo X, es decir, unos 300 años antes de la fundación de Tenochtitlán. En el siglo XIV y hasta el último cuarto del XV estaba ocupado por vasallos del señorío de Azcapotzalco. En 1473 fue conquistado por Axayácatl, señor de Tenochtitlán, lo que significó su incorporación a los numerosos señoríos tributarios que, sin embargo, conservaban cierta autonomía política. El último tecutli o señor de Tlatelolco fue Cuauhtémoc, hijo de Ahuizotl, el tlatoani o emperador de México-Tenochtitlán, y de Tilalcapatl, princesa de Tlatelolco. Es decir, en su última etapa la unión política de las dos ciudades fue real. (Ver también Monumento a Cuauhtémoc, en Paseo de la Reforma.)

Tras la caída de Tenochtitlán, los tenochcas se refugiaron en Tlatelolco, donde se libró la más sangrienta de las batallas, en la que participaron también las mujeres.

Las ruinas de la Plaza de las Tres Culturas corresponden con el recinto ceremonial de Tlatelolco, muy semejante al de Tenochtitlán y construido con la misma lógica y propósito. El gran tianguis o mercado que por su tamaño y abundante oferta de toda clase de mercancías tanto sorprendió a los españoles en 1520, se encontraba donde hoy está el jardín de Santiago, es decir, detrás de la torre de Relaciones Exteriores. En los años 90 del siglo XX se encontraron aquí 54 ofrendas correspondientes a 41entierros, ordenados frente al que fuera el templo de Ehécatl-Quetzalcóatl, del que se conserva la plataforma circular. La interpretación de ese hallazgo es todavía motivo de estudio, como lo son muchos elementos de este sector del que se sabe menos que de la gran Tenochtitlán. El museo de sitio está detrás del ex convento.

Ecoturismo

 

Ecoturismo

 

En los últimos tiempos está muy en boga conjugar la ecología y la aventura con el hecho de viajar. Aunque el Distrito Federal es una ciudad que destaca por su gran población y patrimonio cultural, sorprendentemente también existen diversas opciones para los amantes de la naturaleza y los espacios al aire libre.

El Desierto de los Leones es una de las reservas más importantes de la urbe, ubicada al poniente de la ciudad. Entre sus atractivos destaca su fauna compuesta desde conejos, mapaches, tlacuaches, coyotes; hasta zorros, venados, halcones, pájaros carpintero y murciélagos. Los deportes al aire libre como andar en bicicleta o simplemente caminar por sus boscosos caminos de pinos y oyameles constituyen otros de sus atractivos. Por si fuera poco, en este mágico sitio se encuentra un ex convento que data del siglo XVII y ofrece distintos eventos musicales, culturales, además de excelente comida mexicana.

 Otra excelente opción es Xochimilco, un lugar de tradición que invita a relajarse, disfrutar del aire libre, recorrer sus parajes naturales y por qué no, dar una vuelta por sus canales en una trajinera (coloridas canoas al estilo veneciano decoradas con un clásico tono mexicano). Los más aventureros también pueden practicar el canotaje, mientras disfrutan de la endémica flora y fauna.

Ubicado en el kilometro 11.5 de la carretera Picacho – Ajusco, el parque ecológico de San Nicolás Totolapan es un paraíso del ecoturismo. Sus más de dos mil hectáreas permiten practicar desde deportes extremos como ciclismo de montaña y escalar, hasta realizar paseos a caballo o disfrutar de una caminata. Los visitantes también pueden conocer su reserva de venados; mientras que los que disfrutan la fotografía, se trata de un sitio idóneo para retratar sus especies o el paisaje.

 Aunque se trate de una gran urbe, el Distrito Federal es un lugar que cuenta con innumerables para todos los gustos y edades. Si bien es más reconocida por su tradición, cultura y esparcimiento típicos de una gran ciudad, nunca faltan opciones para aquellos que quieren ir más allá y experimentar.

 

A la luz de la Luna

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De noche, la Ciudad de México cambia para convertirse en un espectáculo donde la oscuridad es sólo el pretexto para salir a divertirse y disfrutar de un auténtico panorama que se invade de luz y sonido. Opciones hay para los que desean pasar una velada tranquila, pero también para los amantes del baile. 

 En temporada de calor, las terrazas son una excelente manera de contemplar el panorama y disfrutar de la noche. Muchos hoteles –como el Condesa D.F., el Hotel W y el Hotel de Cortés— disfrutan de un ambiente agradable para salir de la rutina, además de un excelente servicio. 

Una gran noche al aire libre también puede ser una idea para recorrer la ciudad. La Alameda Central, recientemente restaurada, cuenta con 12 fuentes escultóricas, desde donde también se puede apreciar la iluminación del Palacio de Bellas Artes.

Ahora que si de bares se trata, la mayor concentración de éstos está en la Zona Rosa, la Condesa, Polanco, San Ángel, Satélite y la Roma, donde podrás encontrar diversas opciones desde los más tranquilos para cenar y disfrutar de buena música hasta lugares con un ambiente más prendido.

Las discotecas también abren sus puertas hasta tarde para dar pie al festejo y la diversión. Las hay para todos los gustos desde música electrónica, hasta ambientes más tranquilos donde tomar una copa en buena compañía.

Para vivir una velada más tradicional y cantar al son de los Mariachis, la Plaza Garibaldi es el sitio más concurrido, un espectáculo que no puede faltar en la agenda de viaje; además de que en los restaurantes-bar que rodean la plaza, los auténticos antojitos mexicanos son el cierre perfecto de cualquier velada.

Una opción céntrica para hospedarse y disfrutar de la vida nocturna, ubicada estratégicamente en plena Zona Rosa, es el Eurostars Zona Rosa Suites, un bello edificio de 11 pisos con habitaciones amplias y decoración moderna. A unos pasos se encuentran diversos sitios y opciones de diversión y entretenimiento. El lugar también es ideal para largas estancias.  

 

 

 

 

 

 

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